
El futuro del Madrid
Un submarino amarillo
emerge en forma de Villarreal

La corná verdiblanca

El dolor blaugrana
SEPTIEMBRE
El segundo lunes de Pascua (hoy mismo), se celebra la festividad de San Vicente Ferrer, patrón de la Comunidad Valenciana.
Espera que te espera y nada de nada. Por segundo año consecutivo (creo que eso ya se puede considerar tradición según las medidas que solemos manejar) el llamado medio año no se celebró. Y se adivina camino de que no se recupere hasta bien entrada la jubilación.
El del centro, con el pañuelico, es Sinaty Junior. Una joven promesa.
Ustedes me disculpen, pero el 100% de los votos a favor del NO es claro y contundente. Vale, sólo han sido tres votos, pero mírenlo así: ha sido el 100%, este es, todos los votos. No es mérito de nadie, es que se veía venir. En el fondo casi que lo siento, mire usted.
Desde el 20 de marzo, a eso de las 6h 48m, tenemos aquí la primavera. A la chita callando, sin ruido, envuelta en temperaturas más invernales que de manga corta y camuflada con la Semana Santa, se ha presentado la primavera sin avisar. Casi no se ha notado que está, pero está.
La próxima madrugada del sábado al domingo -técnicamente ya metidos en el dia treinta- los relojes se adelantarán una hora. Se quiera o no. A las dos de la madrugada del domingo serán las tres. Una horita menos. Ya la recuperaremos.


Viernes Santo, y en Monóvar, procesionan todos los pasos. En Hermandad. Me comentan que a la salida una saeta saludará a cada cofradia. Las salidas, ya de por sí lentas y trabajosas, se pueden convertir en interminables, a no ser que los saeteros brillen más que el cansancio. Se verá.

